Los Robots llegaron a la Facultad de Derecho

robotlawshutterstockx250Robots vs. Humanos. Ese es el título que elegí para atraer a los alumnos de derecho de la UBA. Es una materia optativa y tenía que ser dramática para generar interés. Por suerte, logré mi cometido y junto a los valientes alumnos que eligieron la materia, comenzamos el viaje hacia el futuro.

La primer clase fue de sensibilización. Ray Kurzweil, ingeniero de Google, nos brindó a través de sus proyecciones, material de sobra para alarmarnos sobre la cercanía de los cambios exponenciales. Según Kurzweil en el año 2030 los robots serán más inteligentes que nosotros y lucharan por sus derechos. En el 2045 la humanidad podrá lograr lo imposible: la inmortalidad a través de la inteligencia artificial, la nanotecnología y la biogenética.

Nuestros cuerpos serán obsoletos y la mente podrá vivir para siempre. Estos datos en boca de uno de los ingenieros más ambiciosos de Google, no sólo no pueden ser ignorados, sino que marcan el rumbo de las actuales investigaciones de la técnica mundial.

El estudio sociológico y jurídico del futuro es imposible de abarcar sin comprender el pasado, cuáles hechos históricos y pensadores marcaron el rumbo hacia la actual evolución artificial de la especie. Por lo tanto, si bien es una materia sobre la inteligencia artificial, también es un repaso de los conceptos filosóficos más relevantes de la historia de la humanidad.

Entonces, antes de comenzar con la definición de “robot”, “androide” o “Cyborg”, exploramos porqué creamos seres artificiales. Dos preguntas resurgieron a lo largo de todas las clases: ¿Por qué el ser humano está obsesionado con crear seres artificiales? ¿Porqué el ser humano busca la inmortalidad?

Nacer y morir. Dar vida y evadir la muerte.  Son cuestiones humanas, muy humanas. Aunque la técnica nos llena de fundamentos matemáticos para justificar progreso imparable, sujeto a criterios exclusivamente científicos, una observación profunda nos permite vislumbrar que la tecnociencia sigue marcada por emociones humanas: el deseo y el miedo a la muerte.

Los robots llegaron a la facultad de Derecho. Era momento de comezar a ser los abogados que el futuro necesita. Abogados que puedan cuestionar qué es el ser humano, qué es una persona, qué es un Cyborg. Abogados que puedan analizar la vida orgánica atravesada por nanobots o la inteligencia artificial con un corazón biológico.

Al fin de cuentas, según Ray Kurzweil, faltan sólo quince años para que un ser artificial se pare frente a nosotros y nos diga: “Necesito un abogado, ¿Cuánto son sus honorarios?”.