Tecnologia vs. Naturaleza Humana

evolucionLos órganos se reproducirán en tubos de ensayo. Nanobots podrán fluir en el torrente sanguíneo para aumentar nuestras capacidades motoras.  En la década de 2040, se pronostica un pensamiento humano predominantemente no-biológico. Kurtzweil explica que “La parte no-biológica será inteligente y tendrá la capacidad de modelar, simular y entender la parte biológica. Podremos tener un back-up de nuestro cerebro.”

Las posiciones éticas sobre este tipo de evolución artificial oscilan entre el bioconservadurismo y el transhumanismo. Los bioconservadores generalmente se oponen al uso de la tecnología para modificar la naturaleza humana, por el miedo a que se vulnere nuestra dignidad y proponen la implementación de prohibiciones al desarrollo de ciertas tecnologías. En cambio los transhumanistas creen en el libre acceso a este conocimiento aplicado y rechaza la visión de la naturaleza como algo inalterable.

Los bioconservadores difícilmente podrán encontrar la partícula divina que define nuestra naturaleza humana, entonces, los transhumanistas se recuestan tranquilos en la seguridad que les brinda la tecnología y su promesa de evolución.

Yo estoy en el medio, como la gran mayoría, mirando el partido de tenis. Observo como van y vuelven los fundamentos y no puedo decidirme por ningún jugador. A veces gana un game el bioconservadurismo, cuando por ejemplo, me emociona la flor de un jazmín o escucho la Novena Sinfonía y se me eriza la piel. Otras veces gana el transhumanismo, porque es innegable la alegría de un niño recuperándose de su ceguera gracias a nanobots.

Hay un camino en el medio, donde los extremos se encuentran y los pronósticos se suavizan para no parecer tan amenazantes. Estamos próximos a crear vida, o recrearla. A veces me pregunto si no debiéramos ocuparnos de los dilemas pendientes, antes de potenciar al ser humano o crear seres a nuestra imagen y semejanza. Más que bioconservadora, me denominaría biodesconfiada. Seamos sinceros, no es el Dalai Lama quien está impulsando la creación de robots humanoides, entonces el objetivo detrás de dicha evolución tecnológica no deja de servir intereses particulares.

Estoy confundida, especialmente cuando me obligo a estar de uno u otro lado. Pero hay ciertos puntos que estoy trabajando para no dejarme engañar. Estoy casi segura de que no debemos confundir evolución con progreso, avance tecnológico con prosperidad, el software con la mente, ausencia de dolor con felicidad y muerte con el fin de la vida.

Muerte con el fin de la vida… por eso dije casi segura. Los transhumanistas creen en la inmortalidad de la futura especie. Cada vez se pone mejor este partido de tenis. Voy seguir mirando, como biodesconfiada, hasta que me decida.

 

 

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